Departamento de Latín del IES Benjamín Jarnés

junio 27, 2007

Poesía de Catulo.

Archivado en: Roma — latinbj @ 8:39 am

jun71310.jpg

Lugete, o Veneres Cupidinesque,Et quantum est hominum venustiorum.Passer mortuus est meae puellae,Passer, deliciae meae puellae,Quem plus illa oculis suis amabat:Nam mellitus erat suamque noratIpsam tam bene quam puella matremNec sese a gremio illius movebat,Sed circumsiliens modo huc modo illucAd solam dominam usque pipiabat.Qui nunc it per iter tenebricosumIlluc, unde negant redire quemquam.At vobis male sit, malae tenebraeOrci, quae omnia bella devoratis:Tam bellum mihi passerem abstulistis.O factum male! o miselle passer!Tua nunc opera meae puellaeFlendo turgidoli rubent ocelli. ¡Oh amores y anhelos,Y cuantos hombres existáis sensibles a la belleza,Lamentaos! Ha muerto el gorrión de mi amada,Su gorrión, deleite de mi niñaAl que cuidaba más que a sus propios ojos.Era más dulce que la miel y conocía a su dueñaTan bien como conoce una niña a su propia madre,Y, sin alejarse jamás de su regazo,Piaba sin cesar para nadie más que para ella,Mientras saltaba a su alrededor de acá para allá.Ahora marcha por un camino de sombras,Hacia un lugar del que se niega que exista retorno.Yo os maldigo, siniestras tinieblas del Orco,Que devoráis todo lo bello:¡Tan hermoso era aquel que me habéis arrebatado!¡Oh desdicha! ¡Pobrecillo pájaro!Ahora lloran por vuestra culpaLos enrojecidos e hinchados ojos de mi amada.

 Poema II. Catulo invita a Lesbia a vivir y a sentir con él el amor sin complejos y sin ataduras, ya que la vida es muy corta 

Vivamus, mea Lesbia, atque amemus,Rumoresque senum severiorumOmnes unius aestimemus assis.Soles occidere et redire possunt;Nobis cum semel occidit brevis lux,Nox est perpetua una dormienda.Da mi basia mille, deinde centum,Dein mille altera, dein secunda centum,Deinde usque altera mille, deinde centum.Dein, cum milia multa fecerimus,Conturbabimus illa, ne sciamusAut ne quis malus invidere possit,Cum tantum sciat esse bassiorum. Vivamos, Lesbia mía, ¡amémonos!Y démosles el valor de un as[1]A los rumores de los ancianos severos.Los soles seguirán muriendo y volviendo a nacer;Pero, una vez que nuestra breve luz se apague,Sólo nos quedará una noche eternaQue habremos de dormir.Dame mil besos, y después cien,Y después otros mil y otros segundos cien,Y, sin parar, hasta llegar a mil más, y después cien.Finalmente, cuando nos hayamos dado tantos miles,Los dejaremos en el olvido, para no recordarlos,Y para que nadie sienta envidiaAl saber que entre nosotros hubo tantos besos.

 Poema III. Lesbia insulta y maldice a Catulo delante de su marido, pero ello no hace enfadar a Catulo, sino que es para él motivo de alegría, porque piensa que es la ira del amor. 

Lesbia mi praesente viro mala plurima dicit;Haec illi fatuo maxima laetitia est.Mule, nihil sentis. Si nostri oblita taceret,Sana esset; nunc quod gannit et obloquitur,Non solum meminit, sed, quae multo acrior est res,Irata est; hoc est, uritur et coquitur.  Lesbia me ha dicho las mayores injurias en presencia de su marido,Y ésta es la mayor alegría para él.¡Mulo, no sabes nada! Si ella callara, olvidada de lo nuestro, estaría bien;pero, dado que me insulta y me grita todavía,no sólo me recuerda, sino, lo que es mucho peor,que está enfadada conmigo, que aún arde y se consume.

 POEMA IV. Catulo arde de ira al ver a Lesbia con su marido, y un profundo malestar le invade. 

Ille mi par esse deo videtur,Ille, si fas est, superare divos,Qui sedens adversus identidem teSpectat et auditDulce ridentem, misero quod omnisEripit sensus mihi, nam simul te,Lesbia, aspexi, nihil est super miVocis in ore.Lingua sed torpet, tenuis sub artusFlamma demanat, sonitu suopteTintinant aures, gemina tegunturLumina nocte.Otium, Catulle, tibi molestum est;Otio exultas nimiumque gestis.Otium et reges prius et beatasPerdidit urbes.  Aquel me parece igual a un dios;Más, si es lícito decirlo, me parece que sobrepasa a los dioses,Aquel que, sentado frente a ti,Te observa y te escuchaMientras tú le sonríes dulcemente; a mí, desgraciado,Esto me arrebata todos los sentidos;Pues, en cuanto te veo, Lesbia, mis palabrasMueren en la boca,Mi lengua se entorpece y una tenue llamaInvade mis miembros, con su propio ruidoZumban mis oídos, y mis ojos se nublanCon redoblada oscuridad.El ocio, Catulo, no es bueno para ti;Con el ocio te alteras y te excitas en demasía,El mismo ocio que ya antes arruinóA tantos reyes y ciudades felices.

Tema Rubric. Blog de WordPress.com.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.